El Chalet de Antero Prieto, construido en 1922 y situado en el paseo de la playa Santa Marina, es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura indiana en Ribadesella. Proyectada por el arquitecto Miguel García‑Lomas Somoano, fue levantada por Antero Prieto tras hacer fortuna en Cuba. Más tarde pasó a manos de la familia Uría Aza, reconocidos artistas locales ligados a la villa. Su presencia elegante, rodeada de jardines y próxima al mar, la convierte en un atractivo destacado dentro del turismo cultural y patrimonial que caracteriza a Ribadesella.